Nuestros accesorios están hechos para usarse, pero con un poco de cuidado duran mucho más y siguen luciendo igual de bien.
Guardalos bien
Cuando no los estés usando, guardalos en la bolsita o cajita que vienen. Evitá que se mezclen entre sí para que no se rayen ni enreden.
Evitá el contacto con líquidos
Sacatelos antes de ducharte, meterte a la pileta o al mar. El agua, la humedad y la sal pueden opacar los materiales y afectar el baño dorado con el tiempo.
El perfume va primero
Rociá el perfume o desodorante antes de ponerte los accesorios, nunca sobre ellos. Los químicos pueden dañar el acabado.
Nada de cremas ni maquillaje encima
Esperá a que se absorban antes de colocarte los accesorios. El contacto directo con estos productos los deteriora más rápido.
¿Cómo limpiarlos?
Un paño suave y seco es suficiente. Si están un poco opacos, podés pasarles un paño levemente húmedo y secarlos bien enseguida. Nada de productos químicos ni esponjillas.
Tratalos con cariño
Evitá usarlos cuando hacés deporte, dormís o hacés tareas que impliquen esfuerzo físico o golpes. No porque sean frágiles, sino porque merecen su descanso también 😉.